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dilluns, 19 de gener de 2015

SENSACIONS SENTIDAS

Antes de que me fuera a pasar unos días junto a mi Amo os prometí que llegaría con noticias frescas. Bien han pasado unos cuantos días, y después de madurar e interiorizar todo lo que viví aquellos días, ha llegada el momento de compartirlo con todos vosotros. Seguramente habrá varios post, o alguno más. Pero esta vez me gustaría empezar para, intentara resumir, las sensaciones que sentí aquellos días. Y, puede que os preguntáis, como consigo recordar lo que sentí en aquel momento. Pues por dos razones. La primera porque mi Amo me regalo una fantástica libreta donde escribo todo lo que siento y vivo con él y la segunda, porque es difícil olvidar cuando has sentido en cada uno de los poros de tu piel.

Dicho eso, vamos allá. 

Los días van pasando, lentamente y a la vez volando. Pasan rápido e intentamos aprovechar cada minuto, cada segundo, que estamos el uno con el otro.
En estos días, no solo hemos compartido nuestro tiempo, sino también nuestra intimidad. Hemos sesionado. Han sido sesiones matutinas, sesiones de mediodía y sesiones nocturnas. Sesiones intensas para empezar el día activamente y sesiones nocturnas para descansar con un gran sonrisa y completamente vacíos de placer. Sesiones de mediodía, entregándome a ti o mostrándome al mundo.
En estos días, ha habido momentos dolorosos, momentos humillantes. Pero todos placenteros, gratificantes, entregados y sobretodo, sentidos. Donde no solo ha habido sonrisas, gritos y gemidos, sino que también, ha habido lágrimas. Lágrimas para calmarme y recomponerme. Lágrimas de felicidad.  Y silencios. Silencios para procesar, valorar y ser consiente de todo lo vivido y sentido. Pero no puedo olvidar, que entre todas esas mezclas de sensaciones, buenas, porque aunque ha habido lágrimas, siempre han sido buenas. También ha habido algunas reprimendas.
En esta ocasión pocas, por suerte la mía. Tengo que confesar, que cada vez hay menos, y eso es bueno para mí  y para mi Amo. Dudo que le guste castigarme. Mejor dicho, sé que no le gusta, porque me lo ha dicho en más de una ocasión, pero son necesarios para que me centre y no olvide ni quién soy yo, ni quién es él. Y es bueno para mí, porque significa que cada vez estoy más segura de mi misma, no dudo y simplemente me dejo llevar.  Pero estos pequeños castigos llegaron por mi culpa, por mis errores. Yo fui la provocadora y la causante. ¿Qué porqué lo provoque? no lo hice a propósito, pero llegaron por perder el control, en algunos momentos, y por sobrepasar la fina línea de la confianza. Es quizás, la pequeña insumisa que queda dentro de mí. Que aunque, los dos, la intentamos controlar, en momentos de locura, de total entrega, se vuelve incontrolable. Aparece en los momentos donde todo está en alza, sale de las más profundidades de la perrita en celo que está a tu lado. La pequeña insumisa, que me esfuerzo a controlar, que cada vez lo hago mejor, pero a veces, no lo logro y es cuando la dejo salir.
Cada día, a tu lado Amo, cerca o lejos, es un aprendizaje. Un gran momento. Es un gran paso adelante, dónde el listón va subiendo y los miedos y dudas van desapareciendo. Soy muy consciente de la subida de nivel, y lo quiero y lo deseo, pero a veces, tengo la sensación de que nuestros avances, van un paso atrás. Y no lo digo sin conocimiento de causa. Lo digo por el dolor extremo que sentí hace poco al ser azotada en el coño. No me lo podía crear, como era posible que algo que a controlaba, disfrutaba y gozaba me hiciera sentir tanto dolor. Querer gritar que parar. Me frustre. No entendía porque no los estaba resistiendo. Cuando sucede eso me desequilibro un poco emocionalmente. En mi interior se forma una lucha constante. Una lucha por encontrar la forma de transformar el dolor insoportable en soportable, para centrarme en la sesión y estar al cien por cien con mi Amo. Me resulto difícil, pero fui capaz de sentir, vivir y transformar en placer todos los azotes que recorrían el cuerpo que te pertenece con la cola de gato. Cada azote acariciaba con fuerza una parte distinta de mí. Esperando el siguiente azote, controlando la intriga de dónde iba a caer cada azote. Con los ojos cerrados para centrarme más y saborear hasta al tope cada una deles caricias fuertes e intensas que tenía el placer y la suerte de sentir sobre mí. Dando el color que tanto nos gusta a mi y a ti, Amo. Dibujando bonitas marcas, que con el paso de los minutos van desapareciendo, pero las sensaciones quedan grabadas en nuestras mentes y siguen palpitando bajo la piel y con cada roce me recuerdan la sesión de azotes vivida.

Es un dulce recuerdo, que aunque las marcas no se ven, están ahí, latientes. Grabadas en mi mente o en tu cámara. ¿Estoy loca por sentirlo así?
Tu voz, tus manos, me activan. Es sentirte y desear más. Pero la sumisa que quiero llegar a ser, hace que disfrute de todo lo referente a ti, a nosotros. Porque tú y yo, sumamos dos, pero somos un solo ser. Si, si, puede que pensáis que son cursis mis palabras, y puede que lo sean, pero eso también forma parte de mí. Al igual que esta mi lado romántico y mi lado infantil. Pero todos estos lados, no me impiden ser apasionada, ni sentida ni entregada. Porque todos los lados juntos dan como resultado a la persona que soy. Y por supuesto a la sumisa entregada que soy con mí Amo. 
Con este post, creo que ha quedado reflejado todo lo que sentí durante estos días junto a mi Amo. Pero en breve irán llegando los post de algunas sesiones. Solo intento transmitiros todo lo que sentí para que podáis comprenderme un poco más. Y quizás poder conocer un poquito a la chica que se esconde detrás de la pantalla y bajo el nombre…soc teva.