Pàgines

dimarts, 29 de juliol de 2014

CONTROL DE ORGASMOS

Comenzó como un juego, una conversación entre tu, Amo, y yo. La explicación de una conversación con otro Amo, que habías tenido sobre mí. A partir de esa conversación, llegaste la conclusión que teníamos que trabajar el control de orgasmos y apareció la tarea, una tarea que estoy llevando acabo des de hace cuatro semanas. Una tarea no muy difícil pero si complicada de llevar a cabo. La tarea consiste en cuatro sesiones de caricias, con el comodín de poder explotar solo en una, yo decido en cual. Por iniciativa propia decidí que seria siempre la ultima, a no ser que me fuera muy difícil resistir.

Comenzó como una conversación venal, pero cuando paso a realidad mi mente empezó a dar vueltas: será muy duro, no seré capaz, no podré con ello, espero que solo sea unos días,…

No me veía capaz de aguantar. No me veía capaz de gestionar el tiempo para hacer las cuatro sesiones. En un primer momento no me gusto mucho la idea, pero por otro lado me encantaba. Una vez más aparecía la sumisa contradictoria, si pero no.

La primera semana fue especialmente dura, las sesiones de caricias eran cada día, no era fácil ni encontrar los momentos ni resistir. El primer día estaba de un humor de perros, no lo estaba gestionando bien. El segundo el mal humor solo duro medio dia, poco a poco, fui gestionando la situación, aunque cada vez que frenaba el fantástico orgasmo que crecía, pensaba: joder, no quiero parar. Pero sabia que debía hacerlo, así que me mordía la lengua y…zas! Un fuerte azote para frenarlo.
Con el paso de los días, ya solo perdía el control en la tercera sesión, era en esta en la que muchas veces pensaba en usar el comodín, en tirar la toalla, el cuerpo pedía liberarse pero no tenia tu permiso.  Tenia que batallar entre el deseo y el permiso. Aquello era un tormento, una lucha contra el bien y el mal.
Por fin llego el final de semana, por un lado deseaba terminar de un vez por todas, aquello era una tortura, me dolía todo el cuerpo, el sexo, pero sobretodo el clítoris, necesitaba un descanso, no solo él, yo también. A medida que iban pasando los días, ya lo sobrellevaba mucho mejor, estaba muy contenta conmigo misma, los pensamientos ya no eran tan negativos hacia ti, sino de satisfacción y orgullo por ser capaz de aguantar y felicidad por ser capaz de controlar el cuerpo. Ya no me enfadaba, simplemente sonreía y pensaba la próxima vez será. Aún así deseaba y necesitaba un poco de calma.

 Pero llegó otro mensaje, en aquel instante maldije el inventor de los mensajes. Estaba contento de mis progresos, pero la tarea seguiría unos cuantos días más. Por dios… ¿otra semana más? ¿Cuatro sesiones, cada día? Imposible, el cuerpo no era capaz de resistir. Pero antes que te lo pudiera comunicar, llegó otro mensaje, esta vez, agradecí al inventor. Esta segunda semana, no seria cada día, sino que alternaríamos, un día sí y otro no. Bien, pensé. Podría descansar un poco.
Los dos primero días fueron geniales, el tercero también, pero el cuarto… ¡Ay! El cuarto, el deseo de acariciarme y liberar el cuerpo era mucho. Necesitaba tocarme, liberarme y entregarle a mi Amo aquel placer que estaba en mi interior luchando para salir. Era una bomba de placer andante, el deseo de descansar se giraba en mi contra.
Aquella segunda semana, sobrellevaba mucho mejor el no correrme cuando estaba a punto y deseosa, era una felicidad y un orgullo para mí ser capaz de aguantar, sin poner ninguna mala cara y sin pensar nada malo, simplemente sonreír de felicidad y esperar a que llegar el momento adecuado. Pero aquello era otra historia, desear y no poder. Pero como todo lo iría gestionando. Y con paciencia y con mucho mejor humor, lo fui gestionando hasta final de semana.
Ahora no penséis, que cada día me acarició y llego hasta al clímax, pero si que tengo una gran fabrica de placer en mi interior y cuando se enciende durante un largo periodo de tiempo la producción de orgasmos y de placer va en aumento. Soy capaz de estar algunos días sin acariciarme y sin correrme, pero alternar un día sí y un día no, fue mucho más difícil de lo que pensé, en un primer momento. Pero entre una cosa y la otra, llegó el final de semana, y sin darme cuenta había sido capaz de gestionar el control de orgasmos, el control de pensamientos malos, la aceptación de la negación del orgasmo y sobrevivir entre sesión de placer y día sin nada.
Aquello iba muy bien, y deseaba seguir mejorando. ¿Qué ocurriría? La incógnita se resolvió rápidamente. Era fin de semana, a punto de llegar al a tercera semana de julio, y volvió aparecer la sumisa contradictoria, deseando por un lado finalizar la tarea, y por otro seguir. ¿Que decidiría mi Amo? Fuese lo que fuese, seria adecuado y lo aceptaría como una buena sumisa, que soy, o al menos intento serlo.
Esta tercera semana, serian dos días sin tocarme y el tercero con cuatro sesiones de caricias. La tónica era la de siempre, pero esta vez solo dos veces durante al semana. Mi reacción me sorprendió a mi misma, al leer el mensaje, no se cruzó ningún pensamiento negativo, no maldije a nadie, solo acepte la orden y la tarea con orgullo y con la seguridad que seria capaz de realizarlo sin ningún problema. Y así fue, una semana con dos sesiones, pero dos sesiones muy intensas, llegando siempre al limite, como las anteriores semanas, pero esta vez más, buscando hasta donde soy capaz de resistir, sintiendo mi Amo más cerca, conmigo, a mi lado. 

Esta semana, aún seguimos, pero una vez cada tres días. Estoy tranquila, deseando que llegue el día en que me volveré a entregar a mi Amo, disfrutando de la tarea y del momento. Con aceptación, orgullo y felicidad, porque con paciencia y sin prisa todo se consigue.

Y no os negare, que aunque han sido necesarias, de momento, tres semanas, o cuatro, porque ya estamos en la cuarta, y lo llevo mucho mejor que el primer día, tengo miedo. Miedo a no hacerlo bien el día que este en vivo y en directo con mi Amo, con mi pareja, contigo. Sé que me ayudaras, sé que lo daré todo para hacerlo bien, pero el deseo, el placer, cuando estoy contigo se multiplica por cien. Y aunque tú tienes el poder de activarme y pararme, con una sola palabra o una sola caricia, tengo el miedo de, al menos, el primer día, no poder controlar el deseo. Sé que si eso ocurre, seré castigada, y como una sumisa que soy, aceptare el castigo con orgullo. Pero luchare con todas mis fuerzas para que este no llegue.
Si, sí, lo sé. Me estoy avanzado a los acontecimientos, aún no ha llegado el momento y ya pienso en si sale mal. Pero al igual que tengo este miedo, también tengo la seguridad de que cuando llegué el día, seré capaz de controlar y obedecer sin rechistar tus ordenes.
Así que una vez más…gracias por querer domarme, gracias por querer estar a mi lado…simplemente gracias… Te…

LA GRAN ESTRENA (III)

Tu voz suena enfadado, sé que te he fallado, sé que eso tendrá consecuencias y muy graves. No lo dudas, coges la cola de gato y empiezas a azotarme en la espalda, en el culo, por toda mi parte trasera.
¿Crees que disfruto con eso perrita? ¿Cuál era la norma? ¡No te podías correr con ningún de ellos, no de momento!

Lloro de dolor, de rabia. Siento que te he fallado. Pero a la vez me siento orgullosa por haber logrado aguantar a tres de ellos. Tu también lo estas, pero no puedes incumplir tu palabra. Pasado un buen rato paras, y unas manos pequeñas y suaves empiezan a acariciar la espalda herida y sensible. Son unas simples caricias que se mezclan con el dolor y eso me vuelve a activar. El cuerpo se mueve debajo del peso de la chica, ella intenta inmovilizarme, hace fuerza con sus piernas, pero no puede. Sus manos paran… Ahora empieza lo de verdad. Me susurra al oído, me estremezco.

Me volvéis a dar la vuelta. La misma voz me ordena ¡Abre la boca! Noto como dos personas más vienen a la cama. Con cuidado una polla grande entra en mi boca. ¡Chupala y con ganas! A la vez alguien empieza a jugar con el coño, no sé con que concentrarme. Me estoy volviendo loca. Y cuando me decido por centrarme en la polla, noto como algo caliente, gotas pequeñas van cayendo por el cuerpo, todos mis sentidos se activan, es cera. Gotas pequeñas y seguidas, por las tetas, la barriga, piernas,… no se deja ningún rincón del cuerpo. Lo va vistiendo poco a poco, como si fuera alguien pintando un cuadro. Estoy a tres bandos, centrada y procurando que disfrute a quien le como la polla, centrada y disfrutando de la chica que se esta dedicando a mi y gestionando el dolor de la cera. Es una gran mezcla de dolor, placer y tensión. No sé cuanto rato llevamos, solo deseo que no se acabe, que sigan disfrutando de mí. Voy notando como el Amo que esta en mi boca se le hincha, por mi mente se cruza que va a suceder lo que nunca hasta ahora ha sucedido, no sé si estoy lista, no sé como reaccionare. Pero en cuanto esta a punto de estallar… ¡cierra la boca¡ respiro un poco aliviada, hasta que empieza a descargar encima de mi cara. No lo estoy llevando bien, el pie se empieza a mover, eso no me ha gustado pero no digo nada, me callo. ¡Límpiala! Alguien, con una toalla me limpia y ahora si respiro un poco más aliviada.

 De repente paran, no te oído, no sé si has dicho algo o no. Solo sé que hay un cambio de posturas. El Amo desaparece, y en su lugar aparece un coño, no hace falta que nadie me diga nada, sé lo que tengo que hacer. Y empiezo a comerle el coño a la Ama. A la vez alguien me folla con fuerza, madre mía estoy a dos bandos. Pero me equivoco, no estoy a dos, estoy a tres. No sé como ha aparecido un agujero en la cama y alguien, la otra Ama deduzco esta jugando con el culo, lo penetra con fuerza, no es con los dedos, lo come a besos, eso es una locura. No puedo controlar nada y simplemente me dejo hacer, para qué disfruten de mi, ellos deben de lograr su placer. Así que me concentro en eso. Pasado un rato, noto como la Ama de delante se corra en mi boca, sus gemidos y sus movimientos me lo indican. Acto seguido saco mi lengua y la limpio.
Ya no puedo más estoy agotada, pero si mis cuentas no me fallan, quedan, al menos dos. Una vez hayan acabado ellos no sé que me depara.
Deduzco que la otra Amo también se pondrá en mi boca para que se lo coma, pero no viene nadie. Siguen follandome por delante y por detrás. Es un sin parar, con fuerza, con profundidad, me estoy volviendo loca. Voy a perder el control, pero no puedo y no quiero. Ya te he fallado una vez y no volverá a suceder. De repente noto como el Amo se ha corrido en mi interior, ha quedado satisfecho. Límpiamela. Y lo hago. Bien limpia, le dedico todo el tiempo que haga falta.

 Pero falta una, hay una Ama que no se ha corrido, o al menos que yo sepa. Ella sigue jugando con el Ano, se lo esta pasando bien y de repente…oiga como llega al clímax. 
Todos han quedado satisfechos, no dicen nada. Solo oigo como se van uno tras otro. Nadie hace nada. Empiezo a relajarme, a llorar, tengo mucha tensión acumulada, quiero moverme pero no puedo, necesito un abrazo pero no se que no me lo merezco del todo, nadie se mueve. Solo oigo mi respiración y mis sollozos. Pasa el tiempo, no sé si mucho o poco. Cuando tus manos, se que son las tuyas, grandes y suaves empiezan a desatarme y a masajear la zona atada. Deseo moverme pero no hago ni un movimiento, no sé si tengo permiso. Puede que me estés mirando o no. Pero sé que estas a mi lado, lo noto. Suavemente te sientas a mi lado y me abrazas fuerte. Muy bien mi puta, lo has hecho muy bien. Aunque has tenido un pequeño gran error. Pero estoy muy contento de ti. Prueba superada.
Y me sigues abrazando hasta que me calmo, hasta que mi respiración vuelve a la normalidad y el pie ya no se mueve tan rápido. Simplemente estamos un rato juntos hasta que…        





LA GRAN ESTRENA (II)

Vuelve el silencio. Noto como alguien se acerca a la cama. Pero no identifico si es hombre o mujer. Solo se oye una frase: ya sabes que debes hacer. Pero nadie responde. De repente unas manos duras y fuertes empiezan a tocarme las tetas. Primero caricias suaves que provocan que los pezones reacciones. Noto como van saliendo de su interior, tensos. Acto seguido las caricias aumentan de intensidad juntamente con pequeños mordiscos húmedos en los pezones. Esta mezcla me activa aún más, no puedo moverme, el peso del chico encima de mí y al estar atada no me permite hacer ningún movimiento, solo puedo expresar lo que estoy viviendo a través de mis gemidos. Esta pequeña pero agradable tortura dura y dura, deseo que no pare, que no deje de jugar con las tetas. Cuando se oye: ¡cambio! Las caricias y los mordiscos paran en seco para pasar a azotes. 

Son muy intensos, tengo los pechos muy sensibles, azotes por todos los lados, por los pezones, no se está dejando ningún lugar para azotar. No puedo más, noto como voy humedeciendo, noto como las lágrimas van apareciendo en mi rostro, pero no me rendiré. De repente… ¡Cambio! El chico se quita y deja paso a unas manos más finas, pero no menos fuertes. Ellas son las encargadas de jugar con el coño. Estoy muy húmeda y muy excitada, no sé si seré capaz de resistir. Ella no lo duda, empieza con fuertes azotes. ¡Cuenta! No eres tú quién me lo ordena, pero no dudo en obedecerla, no quiero descubrir qué pasaría si no lo hiciera, pero por mi mente también se cruza un qué pasaría si obedezco a quién no debo. Así que empiezo a contar: 1, 2, 3,… poco a poco mi voz va cambiando, de dolor, no lo soporto más, soy incapaz de continuar, necesito chillar y cerrar las piernas pero no puedo. Ella lo nota, pero no para, solo se ríe. No lograra que le pida que pare, no, no lo hare. He perdido la cuenta, solo noto escozor, placer y el deseo de que pare. Cuando de repente los azotes se convierten en lametazos intensos, juega con el clítoris, introduce su lengua en mi interior, juega con los dedos y la lengua,… no sé dónde meterme, noto como se va formando el orgasmo, voy tensando el cuerpo, no puedo más ella busca mi orgasmo, pero yo no se lo voy a dar, no tengo tu permiso. Pero estoy al limite, dirijo mi cabeza hacia donde estas, buscando tu permiso, te suplico con la mirada, aunque no te puedo ver, ni tu ver mis ojos, me lees, sabes lo que te estoy suplicando, y de repente…¡cambio!

Unas manos fuertes me agarran de la cintura y sin ningún tipo de compasión me da la vuelta. Empiezo a temblar, de placer, de miedo, de inseguridad pero a la vez de deseo. Coge algo, no sé lo que es hasta que zas! No es ningún juguete nuestro habitual, por fin conozco el contacto en el culo de una fusta de verdad. Seca, fuerte y dolorosa. No para, un azote tras otro, mis lagrimas empiezan a recorrer la cara, intento no sollozar pero no lo puedo evitar, duele y mucho. No estoy habituada a unos azotes tan fuertes. No se cuantos lleva, solo deseo que pare y a la vez que siga. Es como si leyera mi mente, porque para, durante unos minutos me acaricia suavemente el culo y sin abrir la boca, me indica que me ponga a cuatro patas, para eso afloja un poco la mordaza de los pies. Y con la cola de gato empieza a azotar en el ano, siento como su respiración se agita, se lo que esta pasando, el culo se esta abriendo como una flor. Algo húmedo se desliza por el y de repente, sin compasión alguna me la clava una y otra vez. No puedo más, sé que no lo resistiré, vuelvo a mirarte pidiendo perdón, porque se escapara, hasta me duele de retener el orgasmo en mi interior y como un reloj los dos explotamos a la vez. Y de repente… ¡Fuera!

LA GRAN ESTRENA (I)

Este escrito es fruto de mi imaginación, a día de hoy solo es un sueño, una idea. Pero a veces los sueños se pueden hacer realidad. Nunca se sabe.

Escribir esto no es nada fácil, llevo varios días dándole vueltas. Cuando me pediste que escribiera un sueño erótico lo tenía bastante claro, hasta que me dijiste que tenían que haber mujeres. Aquí me descuadraste, hasta que les encontré el sito perfecto dentro de mí fantasía.

Caminamos despacio, solo ataviada con unos tacones y un pañuelo en los ojos. Tú detrás guiándome y susurrándome palabras suaves y a la vez duras en mi oído, tienes una sorpresa para mí, estoy nerviosa, no sé de qué se trata pero a la vez estoy ansiosa. De repente nos paramos, abres una puerta y empiezas hablar, con suavidad: frente tuyo hay una habitación, hay la luz tenue de las velas y en medio hay una cama grande y redonda. Me coges fuerte de la mano y me diriges hacia ella. ¡Túmbate!, me ordenas. Y yo como una buena puta lo hago, nerviosa pero sin dudar ni un minuto. Despacio pero demostrando seguridad, o eso creo, me siento y luego me tumbo. No sé lo que me espera, pero sea lo que sea, me entregare al cien por cien, para que mi Amo disfrute y se sienta satisfecho de su perrita.

Mi respiración se va agitando, desde que me he tumbado no haces nada, no te mueves, no sé donde estas, y esto hace que mi respiración se acelere y el cuerpo empiece a reaccionar. De repente noto como te pones encima de la cama. ¡Dame un brazo!, sin rechistar te lo doy y noto como lo atas con dureza pero sin apretar demasiado de la muñeca. ¡Dame el otro! Y le sigue el mismo proceso. Las ataduras no son muy fuertes pero no me permite la movilidad, solo puedo mover las piernas y eso me relaja. Hasta que… ¡abre las piernas!, ¡más! Esta vez dudo un poco, pero lo hago, solo deseo que en mi cara no se haya notado el miedo, pero estoy segura de que no es así. No pasa nada, me digo para mí misma, solo estoy expuesta a mi Amo. Relájate Irma, no pasa nada. Hasta que empiezo a notar que también me atas de las piernas. Involuntariamente los pies empiezan a temblar de nerviosismo, ese estado en el que entro en el que a veces de no sé cómo salir. Ser atada es algo que deseaba desde hacia tiempo, pero del todo… de repente la cuerda desaparece y solo aparecen caricias suaves y tu voz suave: tranquila mi perrita, no te pasara nada, estoy aquí para protegerte, si no estuviera seguro de que eres capaz de resistirlo no te ataría. ¿Confías en mí? Si mi Amo, confío en ti.

Sigues bajando tu mano por el cuerpo, lo vas relajando con suaves caricias, voy reaccionando, pero no tocas nada, solo las partes que llevan hasta al final de la pierna, hasta el tobillo. Cuando noto que has llegado, abro las piernas hasta una posición cómoda, sé que me harás abrirlas más, pero decido esperar a que me lo pidas. Pero no lo haces, simplemente pasas la cuerda por un tobillo y lo atas, y luego haces lo mismo con el otro. Sales de la cama, y me das un suave beso en los labios. Ya sabes que tienes que decir si en algún momento no puedes. Pero sé que eres una puta y una perrita fuerte. Yo estoy a tu lado, nada malo te pasara, no lo dejaría nunca. Tus palabras me relajan pero a la vez me asustan, ¿que pasara? No respondo, creo que el cuerpo y mi cara lo dicen todo, y tu aceptas mi silencio con otro suave beso y un pequeño azote en las tetas descubiertas.

Pasa el rato, silencio. Nada se mueve, no sé donde estas, empiezan otra vez los nervios. Y antes de que los nervios aumenten oigo tu voz: ¡Ya sabéis lo que tenéis que hacer!
¿Sabéis? ¿Tenéis? ¿Quiénes? De repente llegan las respuestas.
Hoy para tu presentación en sociedad unos amigos y unas amigas, Amos y Amas, jugaran contigo. Ellos ya saben lo que tienen que hacer, tu solo debes entregarte a ellos como si fuera yo. En ningún momento sabrás si el que te toca es hombre o mujer, solo quiero que te entregues como siempre y que disfrutes. Pero eso sí, no puedes correrte con ellos, solo lo puedes hacer conmigo. Si no cumples esta única norma ya sabes lo que te pasara. ¿Lo has entendido?
Esta vez no lo dudo y con firmeza te respondo. Si mi Amo, lo he entendido.
Y ya sabes, si en algún momento crees que no lo podrás resistir solo debes avisarme y yo decidiré que hacer. ¿De acuerdo mi puta?
Si mi Amo.  

dijous, 24 de juliol de 2014

GRAN VARIEDAD (III): DESNUDEZ

Para quien me ha ido siguiendo a lo largo de este tiempo, sabe que ir desnuda o estar desnuda es algo difícil para mí. Pero como es bien sabido, una buena sumisa debe de ir completamente desnuda, en casa, para que su Amo pueda usarla cuando y donde quiera. Eso yo también lo sé, y cada vez quiero más al cuerpo que luzco, pero para mi no es nada fácil estar largos ratos desnuda. Una cosa es dormir desnuda, que esto también me costo lo suyo, tuve que ser presionada para hacerlo. Y ahora lo disfruto cómodamente, sin ningún inconveniente. Soy conciente que mi Doma va despacio, pero sin pausa y avanzando. Lo importante es que mi Amo tiene la paciencia adecuada y con ella se consigue todo lo que vamos logrando juntos.

Pues bien, uno de los próximos objetivos de mi Amo, es que sea capaz de estar desnuda todos los días, que se pueda, en casa. Ya sea cuando estoy en mi casa sola o en la suya con él.

Esto es de aquellas cosas que sabes que deben de llegar, pero que nunca esperes que lleguen, y cuando menos lo esperas…llegó el mensaje.
Mi cara debía de ser un poema. Solo leía la frase: desnuda de cintura para abajo. Era incapaz de seguir leyendo, el pie empezaba a moverse sin control, la respiración se agitaba un poco, empezaban a caer pequeñas lágrimas de impotencia, iba poniéndome nerviosa y viéndome incapaz de superar esta gran barrera. Pero por otro lado, sabía que aquello lo debía superar.
En cuanto me relaje seguí leyendo, y me di cuenta que tenia el comodín de la llamada. Es decir, a la que estuviera más nerviosa de lo normal o cogiera frío podía pedir permiso a mi Amo para cubrirme. Esto me relaja un poco, respire profundamente y me desnude de cintura abajo.
Los primeros días fueron…horribles, estoy convencida que parecía una cría pequeña. Solo retrasaba la llegada a casa por el mero hecho de retrasar la desnudez. Pero en cuando entraba por la puerta…empezaba el ritual:
primero cerrar la cortina y bajar un poco la persiana. 


Ir a la habitación y tumbarme en la cama para relajarme.
Acto seguido quitarme los pantalones o la falda y decidirme a ir hasta el comedor para sentarme al sillón y sentirme protegida.
Superada esta fase, me comunicaba con mi Amo para informarle de la situación y poco a poco ya era capaz de hacer vida normal: levantarme para ir a la cocina, ir al baño,…
¿Cómo fue el proceso? Mi sensación es que lentamente, la primera semana creo que solo era capaz de aguantar semidesnuda media hora. Pasado este tiempo el pie empezaba a moverse, es la señal de que estoy nerviosa. Y aunque intentaba aguantar y no mandar un mensaje a mi Amo, lo acaba haciendo. Esperar su permiso para cubrirme era…una eternidad, no paraba de mirar el móvil, deseando que respondiera, y que su respuesta fuera afirmativa. Seguramente solo tarda un par de minutos, pero para mi era como si hubiera pasado una hora.
A medida que fueron pasando los días ya aguantaba casi toda la tarde hasta la hora de irme a la cama. Este proceso duro unos dos meses. Puede que más largo de lo normal, que muchos pensáis que es una gran tontería, pero para mi es un gran paso adelante. Pero la única persona que nos puede decir si ha sido más largo de lo normal es mi Amo, y creo que puedo decir con seguridad, que ha sido un proceso a buen ritmo.
Pero aquí no acaba todo, cuando ya estaba cómoda en mi nueva situación llego otro mensaje. Y vaya que menaje…era la continuación a la parte a, para llegar la desnudez integral. Vaya cuando lo leía, los ojos se iban saliendo de las orbitas. Total. Completa. Entregada. ¡DESNUDA! Vaya…aún no lo había probada y por mi mente ya empezaban a cursarse de todo. Seguí las indicaciones de mi Amo, para que me hiciera a la idea en que consistiría mi nuevo atuendo, para cuando estuviera más preparada. Solo fue una prueba de diez minutos o más, pero pase un rato malo, malo.
El atuendo concisita en una camisa atada por la cintura, desabrochada por delante, dejando los pechos al aire y por supuesto desnuda de cintura para abajo.
Era incapaz de mirarme al espejo, solo deseaba cubrirme y sentirme de nuevo segura. Pero mi Amo me pido una foto. ¿Qué quería una foto? ¿Pero como lo haría? Coloque la cámara para que hiciera la auto foto, en cuanto se disparo, sin mirarla se la envié. Y acto seguido me tumbe boca abajo en la cama. Una vez más cubriéndome, pero poco a poco relajándome, hablando con mi Amo y escuchando sus comentarios positivos y de ánimos. Esto me ayudo a ser capaz de mirarme al espejo y darme cuenta que estaba bien, que no pasaba nada, pero no me sentía preparada para seguir con el atuendo y pedí permiso para cubrirme. Me lo dio. Rápidamente me cubrí de cintura para arriba y volví a relajarme.
Solo fue una prueba, pero que llegara tarde o temprano, seguramente el próximo verano, ya que estos días estoy en casa de mi madre y no se esta dando la ocasión, todo este largo periodo me ayuda a mentalizarme, se que lo logre como todo, y que una vez más seré capaz de que mi Amo se siente orgulloso y feliz de tenerme a su lado como sumisa.

Sé que aun me falta muchas cosas por mejorar: la comodidad de estar todas las horas del día desnuda, mi obediencia sin reproches, mi resistencia al dolor, el control del placer y la negación del orgasmo, son algunas de las cosas a seguir mejorando, tal como dice mi Amo: mi doma sigue sin prisa pero sin ninguna pausa.
Y así es, mi doma sigue, sin prisa, respetándonos mutuamente, con menos castigos, eso quiere decir que ya no lo hago tan mal, que me es más fácil interiorizar las tareas. Aunque debo de seguir trabajando la aceptación de cosas que me cuesten, controlar la mente que a veces va mucho más deprisa de lo que debería y eso me provoca dudas y miedos, porque reacciona antes de saber más. Pero como todo, iré mejorando, a buen ritmo y de la mano de mi Amo.



dimecres, 23 de juliol de 2014

GRAN VARIEDAD (II): AZOTES EN EL SEXO

Pero como es sabido, en la relación D/s, debe haber placer y dolor. Un dolor que te lleva al placer, y nunca un dolor para lastimar y dañar.
Así que, la semana que estuve entregándole a mí Amo orgasmos en público, placer, hubo algunas sesiones de azotes en el sexo, dolor.
Los azotes tenían que ser fuertes, con la mano, azotarme tantas veces como pudiera y superarme en número de azotes. Leído así y a simple vista parece sencillo, pero os puedo asegurar que fue doloroso e intenso. Hubo dolor, hubo placer y hubo lagrimas. Muchas lagrimas.


Fueron un total de tres sesiones, cada cual más intensa, no solo de dolor, sino también de autosuperación. En total llegue a los 60 azotes aproximadamente, pero el camino no fue fácil. Antes de empezar, cerraba los ojos, respiraba profundamente y sin mirar la zona a azotar dirigía mi mano hacia ella. Necesitaba no mirar porque si lo hacia la fuerza de mi mano disminuya y entonces aquel azote no contaba. Una vez vivido y sentido los cinco primeros, entonces no perdía el ritmo, azotaba sin parar, intentando variar de zona, para no sensibilizarla demasiando pronto, se trataba no solo de dolor, sino también de resistencia. En algunas ocasiones pare un rato, para poder relajar la respiración agitada, decirme a mi misma que yo era capaz de aquello y mucho más, sentir en mi cabeza la frases que me dedicaría mi Amo, esto ultimo, es lo que me daba  más fuerza para seguir adelante, por no rendirme tan fácilmente. Estaba dispuesta a entregarle todo el dolor que fuera posible y a superarme.
Y así lo hice, el primer día fueron 40 azotes, aproximadamente. Los primeros veinte sin problemas, a partir de aquí ya no eran tan seguidos, pero si intensos, y entre unos y otros alguna pequeña pausa.
En la segunda sesión me dije que no pararía hasta al menos llegar a los 25, pero fue capaz, si no lo recuerdo mal, de llegar sin prisa pero sin pausa hasta los 30. Y aquí pare, me acaricie suavemente sobre la zona roja y dolorida para darle un poco de paz y coger fuerzas para seguir. Cerré los ojos, visualicé a mi Amo y continué hasta los 50. Este día fue especialmente duro, recuerdo al finalizar la sesión, tumbarme en mi cama, acurrucarme como un bebe y dejar salir toda la tensión acumulada: lágrimas, muchas lágrimas. Hasta creo que me dormí un poco. Sentir el calor de mi Amo me ayuda a relajarme, después de sesiones intensas, y no tan intensas, necesito sentir el abrazo fuerte y el calor de él. Me ayuda a volver en mí, a ser yo misma y a poder seguir con mí día a día.
Finalmente llegó la tercera y ultima sesión, sabia que era la ultima, pero no por eso baje el ritmo ni el listón, sabia que por lo menos tenia que superar los 50, y cuando llegue a los 55 y dije: vamos socteva solo te quedan cinco para los 60!  
Y no lo dude, cerré los ojos, me relaje, tu estabas frente a mi, mirándome y animándome, saque fuerzas de mi interior y llegue hasta los sesenta. Estaba feliz y orgullosa, no lo podía creer, había auto superado mi listón, mi propio listón. Fui capaz de sacar fuerzas de mi interior para no rendirme, para ir más allá, y lo logre. No fue un camino fácil, pero tampoco imposible, por suerte, fue un camino llano, sin pocos obstáculos, los únicos que encontré era mi mente y fui capaz de superarla, dejarla atrás y llegar a la meta, con lagrimas a los ojos pero muy satisfecha por el esfuerzo y el logro conseguido. Puede que no llegara primera, que haya muchas por delante mío, pero esta es nuestra carrera, y al ritmo adecuado, gracias a mi Amo, a su dedicación y paciencia hacia mi, vamos llegando muy lejos.
Así que, si, para mi cada pequeño paso realizado es un gran paso de felicidad, satisfacción, entrega y auto superación. Y tengo la suerte de poder disfrutarlo junto a ti, porque Amo, siempre me acompañas cogidos de la mano, uno junto al otro, al mismo ritmo y sabiendo cuando estoy preparada para el siguiente paso. Muchísimas gracias una vez más. Gracias por todo, por estar a mi lado, por cuidarme y sobretodo, por querer que no solo sea tu sumisa, sino tu compañera y amiga.         

dijous, 17 de juliol de 2014

GRAN VARIEDAD (I): ORGASMOS EN PÚBLICO

Des de hace unos días que no he parado. Si generalmente mi agenda personal ya esta llena, esta vez la hemos llenado mucho más. Hace días que he empezado vacaciones y, tengo la suerte de disponer de mucho tiempo libre, tiempo que me gusta dedicar a mi Amo y estos días, es así. Dedicación y entrega de placer al 100%.
No es negare que esta siendo muy intenso y duro, pero a la vez muy placentero y satisfactorio.

A lo largo de estos días hemos vivido, y digo hemos, porque aunque no tengo la suerte de tener a mi Amo, físicamente, a mi lado. Él siempre esta. Así que, estos días hemos vivido: orgasmos en público, azotes fuertes en el sexo, control del orgasmo y azotes en el culo.


Mi intención es contarlo todo, así que iré por partes y empezare por la primera tarea que viví, es decir, los orgasmos en publico y los azotes en el sexo. Fueron dos tareas separadas pero que a la vez iban unidas, por un lado había placer, y por otro dolor.

ORGASMOS EN PÚBLICO

La tarea duro una semana. Fue una semana llena de distintas sensaciones: vergüenza, miedo, nervios, placer, felicidad y orgullo. Seguramente, o puede que me equivoque, os preguntareis: ¿Cómo puede seguir sintiendo vergüenza, miedo y nervios, después de un año?
Sinceramente no sé como explicarlo, pero creo que estas tres sensaciones forman parte de mí, y no son hacia la vida sexual que he decidido vivir, sino hacia la gente que no lo comprende y puede pillarme haciendo la tarea. Así que siento vergüenza los primeros días, que poco a poco, va desapareciendo y eso me permite desinhibirme y vivir más intensamente la tarea. Siento miedo cada vez que salía a la calle y realizaba la tarea, miedo al ser vista, pero este miedo a la vez me activaba mucho más. Y nervios, de emoción, de hacerlo bien. Nervios de no ser capaz de encontrar el momento para realizar la tarea,… son sensaciones que día tras día, van disminuyendo. Puede que alguna desaparezca, algún día, de una vez por todas. Pero creo que estas tres sensaciones, son las que siguen haciéndome persona que siente y vive las tareas intensamente. Y así me sentía cada vez que empezaba un nuevo día y tenia que realizar la tarea, que consistía en acariciarme en lugares públicos, por lo menos tres veces al día. Algunas veces las ocasiones estaban servidas en bandeja, otras ocasiones tenía que provocar la situación. Pero no había día que no lograra el objetivo: plazas, supermercados, bares, paseos,… siempre buscando la ocasión y cada vez más atrevida.

Los primeros días siempre me cubría con el bolso, suerte que era grande, e intentaba hacerlo rápido, pero bien. Ir rápido no significaba que el orgasmo que le entregara a mi Amo no fuera intenso. Algunas veces eran más intensos que otras, y en alguna ocasión llegaba más rápido que otras. Pero siempre, hacia la tarea entregándome al 100%, dispuesta a superar mis miedos y vergüenzas, a dejar de pensar que alguien me podía ver, para disfrutar y hacer disfrutar a mi Amo. 

Poco a poco, fui más allá, me dí cuenta de que si tu, no miras a la persona que se cruza contigo, ella tampoco te mira. Y eso me permitía acariciarme directamente al clítoris, bajando la cremallera disimuladamente, abriendo paso directo a mis dedos para que  jugaran directamente con aquella zona que palpitaba ardiente y excitadamente para dejar salir un orgasmo único y maravilloso para ti.

En definitiva, fue una tarea que empezó con estrés y nervios, pero término con muchos éxitos, con alguna barrera a punto de caer y con la satisfacción de haber sido capaz de realizarla, dejando a un lado los miedos y tabúes que pueda sentir en algunas ocasiones.

dimarts, 8 de juliol de 2014

¿EXPERIMIENTAMOS?

Todas esas sensaciones me ayudan querer probar cosas nuevas. Cuando buscas fotos en Internet te das cuenta que se puede hacer muchas cosas con la cera. Y a veces veo cosas que me llaman la atención y otras que me asustan. Que pienso: yo eso no seria capaz de hacerlo. Pero ahora me pregunto: ¿Experimentamos?





Sé que lo decisión es tuya Amo. Yo propongo, a veces, y tu decides. Pero quien no lo persigue no lo consigue.

SESION DE CERA

Como ya os dije, estos días de vacaciones intentaré poneros al día de todo lo que ha ocurrido durante mi ausencia en el blog.


Una de las tareas que hubo durante este periodo fue de cera. Aunque son pocas las sesiones que realizamos, cuando lo hacemos son muy intensas. Para mí es una de las tareas más duras y, quizás, mas dolorosa en según que zona, pero la disfruto tanto. Me gusta tanto sentir el contacto de la cera caliente en las distintas zonas del cuerpo, frías por el aire. El contraste activa mucho más las terminaciones nerviosas que recorren el cuerpo y la suma de todos estos factores es…increíble.

En esta sesión tenia que jugar con la cera en los pechos y en el sexo. Os puedo asegurar que esta fue especialmente dura. Sobretodo la parte de cubrir el clítoris. La disfrutamos muchísimo.
Sabía que la parte más dura seria cubrir el sexo, por eso decidí ir alternando, de esta manera mezclaría con el placer y el dolor. Placer de cubrir las tetas, dolor del sexo.
Las primeras gotas siguen siendo las más dolorosas pero a la vez las más placenteras. Cada gota de cera es una punzada de placer. De dedique un buen rato con la primera teta, rodeada de buena música goce. A la vez que subía la temperatura, no solo del cuerpo, sino también del ambiente, subía la tensión de dirigir la vela a la zona más sensible del cuerpo que tengo el placer de lucir. Estaba húmeda, excitada y con el clítoris bien descapuchado, esta parte le encanta a mi Amo, y por que negarlo a mí también.  Pero empecé suave, para ir adaptando el cuerpo a la nueva sensación que estaba a punto de vivir. 
Así que dirigí las primeras gotas en la parte superior del sexo y en los labios. Por dios, no sé que dolió más, si las gotas o el mordisco de lengua para no gritar. Aunque, estoy convencida que mi cara lo decía todo. Aquello empezó siendo una tortura y termino siendo una gozada. Dolor, placer, dolor y dolor. Calor. Quemaba, pero no quería parar, quería más. Pero es que si no paraba no seria capaz de continuar, así que cuando estuve a mi límite de dolor, pare. Apague la vela, dedique unos minutos de mimos en la zona y aproveche para relajarme, aquello no había terminado. Quería más. Decidí darle un respiro dedicándome a cubrir y a gozar con la otra teta. OH! Que bien. Paz, tranquilidad, placer, mucho placer. El cuerpo se iba relajando, notaba como el clítoris y los labios superiores del sexo luchaban para poder escapar de la zona cubierta de cera, no sé como definirlo. Era una lucha entre la liberación y el encarcelamiento. Me tensaba, me relajaba. Me movía, sentía como iba creciendo una punzada de excitación en mi interior. Estaba dispuesta a llegar hasta el final, no pararía hasta sentir, por pequeño que fuera un orgasmo.
Ya tenía las tetas bien cubiertas, y el coño había logrado liberarse de la prisión de cera, estaba mucho más sensible y sabía que aquello dolería mucho más, pero lo quería probar y me arriesgue. ¿Fui tonta? Puede que sí, mi Amo ya me lo digo o los labios o el clítoris, pero todo no. Pero yo lo quería todo. ¿Avaricia? Puede que un poco mucho. Pero elegí, aquellas pocas gotas que cayeron directamente sobre el clítoris, fueron odiosas. Fea la palabra, pero así lo sentí. Aunque a la vez abrieron la puerta del placer. Grite, y bastante. Llore, un poco. Pero me estremecí de placer, y salió de mi interior una pequeña explosión que la viví muy intensamente.

Fue una sesión muy dura, y en gran parte fue culpa mía, yo la modifique, yo elegí un poco mal, pero quería ir más allá. Creo que no me salió del todo mal, lo disfrute y descubrir que mi lindar de dolor esta más alto de lo que imagine. Eso sí, después me vino el bajón, aquel bajón que no se controlar, donde el cuerpo se va relajando y lloro sin control. Donde mi pie derecho empieza a moverse sin control. Aquel momento en que necesito un fuerte abrazo de mi Amo, para sentir su calor, sus susurros y sobretodo su orgullo y felicidad hacia a mi. En definitiva, viví el momento xof. El momento de conexión entre los dos mundos. El momento de volver a ser yo, para seguir viviendo y disfrutando de todo momento. ¿Duro? Sí. ¿Intenso? También. ¿Felicidad? Mucha. ¿Orgullosa de mi misma y más segura? Así es. Porque todas estas experiencias, tareas y sesiones, me sirven para ser más fuerte, para quererme más, pero sobretodo para confiar más conmigo misma y darme cuenta de que si quiero, puedo.

Dos mundos separados por la sociedad pero muy unidos en ti, Amo, y en mi.
Una vez más gracias, por llevarme hasta el infinito y más allá. 



dissabte, 5 de juliol de 2014

MUCHO SENTIDO EN TODO ESTE TIEMPO

Des de hace unos meses que no escribo en el blog, no es por falta de experiencias, tareas y sesiones vividas con mi Amo, sino por falta de tiempo para dedicarme a plasmar todo lo vivido por escrito.
En todo este tiempo ha habido:

-         cera
-         azotes
-         orgasmos en publico
-         dolor
-         placer
-         y mucho más

Pero ahora ya estoy de vacaciones, e intentare en estos días de verano caluroso, escribir el máximo de post posibles explicando todo lo vivido y sentido.


Así que empezaremos por una tarea de hace algunos meses: 

UNO DE PLACER Y OTRO DE DOLOR

Era una tarde como cualquier otra. Llegué a casa después de una larga jornada laboral y decidí relajarme un rato. Me gusta llegar, quitarme la ropa del día y sentarme un ratito frente al televisor en silencio para disfrutar de lo que me rodea: silencio.
Pasado el momento, me dirigí a la ducha. Me gustan mis duchas porque son distintas, especiales e únicas para mí. Desde hace, más o menos, un año. Estas duchas no solo son relajantes, sino que también son muy placenteras. Un lugar dónde cada vez que entro, no es solo para sentirme mejor, sino también para entregarle a mi Amo un orgasmo anal. Que si la ducha de por si ya nos relaja, yo salgo de ellas como nueva. Con el paso del tiempo, voy logrando que la penetración anal sea mucho menos dolorosa, llegando al punto en que ya entran los dedos como si nada, y que los orgasmos vayan subiendo de intensidad.

Esta ducha, fue algo distinta a las demás, estaba en mi día fuerte del periodo y todo el cuerpo me dolía: riñones, piernas,… sentir el agua caliente encima del cuerpo, relajarme y vaciarme de placer para mi Amo, me ayuda a sentirme satisfecha, por el trabajo bien hecho, y a dejar de sentir las molestias, aún así la sensibilidad del cuerpo no desaparece.
Mi Amo eso lo sabe, y generalmente, durante estos días, no hay ninguna tarea demasiado dura, pero esta vez, como muchas otras, me sorprendió.
Como siempre después de la ducha, le explique como había ido, y le conté que ese día el orgasmo había sido especialmente largo, intenso y muy, muy placentero. Quedo satisfecho y feliz por la tarea bien hecha, pero necesitaba más. Así que me ordeno que azotara mis pechos todo lo que pudiera resistir. 
Mi primer pensamiento al escuchar su orden, fue en negarme, todo el cuerpo me dolía, cualquier roce en las tetas era doloroso, pero sabia que tenia que superar aquella prueba, así que fui al cuarto, puse música relajante e imaginando que tu, Amo, estabas al otro lado de mi mirada, frente a mi, empecé a azotar el pecho con ganas, con intención, para darles el color que tanto le gusta y disfruta.

Fue un momento duro, un momento en el cual por mi mente se cruzaron distintas sensaciones: rabia, orgullo, placer, dolor y finalmente satisfacción. Hubieron lagrimas, viví el momento xof (lo bautice así porque no encuentro otro nombre) que me vienen en sesiones muy intensas, necesitaba el abrazo y calor de mi Amo. Y lo obtuve, pero después de contarle como había vivido aquel momento. Algunas veces dudo de explicarle toda la verdad, por miedo a ofenderle, él solo quiere lo mejor para mí y pienso que no es bonito decir que en algún momento he sentido rabia. Pero, uno de muchos aspectos en que se basa nuestra relación es la sinceridad. Así que siempre, se lo cuento sin tapujos, arriesgando, pero para poder seguir en mi aprendizaje, para poder llegar a ser la sumisa que se merece, esta confianza debe de existir, para que pueda conocerme y no tenga la necesidad de esconderme.

Es evidente que me arriesgue, dudo que haya algún Amo que le guste que su sumisa le diga que ha sentido rabia, pero no hubo consecuencias, al contrario, se sintió orgulloso porque fui capaz de gestionar todas esas sensaciones y realizar la tarea que me había mandado.

Como dice él, el listón va subiendo, poco a poco, pero siempre va subiendo. Respetándome en todo momento, respetándonos mutuamente y esperando al momento adecuado para llevar acabo nuevas tareas. 


Cada día voy creciendo, no solo como sumisa, sino también como persona. Cada día me siento más libre y a la vez más suya. Es una contradicción, pero ser suya me libera. Ser suya me satisface. Ser suya me hacer ser feliz, mejor persona y mucho más segura de mi misma. Eso permite poder realizar todo lo realizada hasta el día de hoy, y que poco a poco os iré contando.
Así que una vez más, gracias Amo por dejarme ser tu sumisa, por dejarme complacerte. Por entregarte el cuerpo, pero dejando que mi mente siga siendo libre. Para poder seguir creciendo en todas las facetas de mi vida: sumisión, profesional y social.

De todo corazón...Gracias.