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diumenge, 22 de novembre de 2015

ORGASMOS PUBLICOS


A mi Amo le gusta que me entregue públicamente. Los fines de semana, todos no, trabajo de cara el público. Mi Amo aprovecha estas ocasiones para pedirme que le entregue dos o tres orgasmos. Y estos deben de ser intensos, largos, retenidos y siempre con gente en la tienda. Ya es conocido que en un principio no me era fácil. Me costaba encontrar el momento adecuado, no estaba tranquila, tenía la sensación que me podían pillar, pero poco a poco todos estos miedos fueron desapareciendo y empecé a disfrutar, al 100%, de los momentos. Con el tiempo estas tareas se han ido modificando, la manera, la cantidad y como realizarlo. En los últimos tres fines de semana, el orgasmo público se ha visto acompañado por fantasías.  


La primera ocasión, la tarea consistía en ir fantaseando con los clientes que me llamaran la atención. Imaginando que harían conmigo. De esta forma me mantenía caliente al largo de todo el día y solo podía ofrecerle a mi Amo tres orgasmos.
En la segundo ocasión, mando yo. Yo propongo lo que quieran que me hagan. Y en la tercera ocasión, vuelvo a encontrar a hombres que me usen a su antojo.

Tengo que confesar, que la primera vez no me fue fácil empezar, no encontraba ningún hombre adecuado, que me llamara la atención, pero a media que fue avanzando el día…y a la que encendí la mecha… la imaginación empezó a volar, el cuerpo a reaccionar y entregue unos orgasmos largos, intensos y muy sentidos. Una vez superada esta primera barrera, fue fácil proseguir, fue fácil construir las siguientes fantasías, disfrute y me entregue. La mente puede ser muy poderosa. 

A raíz de estas experiencias, voy a crear una nueva página en el blog. La página de las fantasías, en este apartado iré escribiendo todas las fantasías que vaya creando, si se da la ocasión. Espero que disfruten tanto como yo disfruto en su momento.

Pero esta tarea hace tiempo que la realizo, por regla general es en la tienda, lugar controlado, zona de confort, por así decirlo. Dónde, no solo me entrego a mi Amo en cuerpo y alma, sino que disfruto y gozo. Dónde, siempre que tengo la oportunidad intento ir más allá, ser más atrevida y así ir descubriendo poco a poco de que soy capaz.

Pero…, exactamente, siempre hay un pero. Hay una pequeña parte de estas tareas que no llevo muy bien. Y no, no es nueva. También hace tiempo que la voy realizando. Y esta parte, la he vivido como un ascensor, por decirlo de alguna manera. En los primeros momento el ascensor estaba debajo de todo, creo que en su momento ya lo conté, tenía miedo, vergüenza y no me atrevía. Poco a poco el ascensor fue subiendo, perdí el miedo, iba disfrutando y cada vez la entrega era mayor. Pero ahora, me encuentro en un momento en que el ascensor esta como averiado, parado,… no logro que la puerta se abra y pueda realizar la tarea con un 100% de entrega. No quiero que se mal entienda, pongo todo mi empeño y por supuesto la realizo bien. La parte difícil es el inicio. Estoy hablando de los orgasmos entregados en un restaurante, durante una cena o una comida en compañía.

Hay dos posibles versiones: con mucha gente cerca de mí y con poca gente. Es decir con alguien a mi lado o simplemente con gente delante de mí. Cuando la cena es en pequeño comité, solo tres personas y yo tengo la suerte de no tener nadie sentado a mi lado, realizar la tarea es fácil. No hay dudas, ni miedos, ni vergüenza, solo hay entrega, disfrute y mucho placer. Pero cuando la cena es de mínimo cuatro… eso quiere decir que a mi lado hay alguien seguro, la cosa se complica. No sé cómo empezar, no encuentro las ocasiones, estoy incomoda y con miedo. Me resulta difícil relajarme y si, no lo negare, entregarme. Pero cuando todo esto va desapareciendo, cuando logro apartar estos miedos y estas dudas…la mano se cuela sin pudor entre los pantalones y empieza a moverse. Y por fin logro realizar mi cometido con seguridad pero con miedos. ¿Contradictorio? Puede ser, no lo negare. Porque es una de las pocas ocasiones, en que no disfruto mucho o nada, por así decirlo. 
Es por eso que el ascensor esta en stand by. Parado en este piso. Intento encontrar la manera de que siga subiendo, pero no doy con la forma adecuada. Intento frenar la mente, que no bloquee la subida del ascensor. Intento no ponerme nerviosa. Pero me cuesta lograrlo, me siento bloqueada y eso no es bueno. Pero sé que algún día lograre apretar el botón adecuado para que el ascensor siga subiendo. 

Dejando todo esto de lado, este tipo de tareas me gustan. No solo por la entrega y lo que significa. Sino también porque es una pequeña forma de que mi Amo este conmigo en estos momentos. Compartimos la cena, la fiesta o el acontecimiento. Y aunque físicamente no este, mi Amo siempre está a mi lado.

Así que...a seguir disfrutando del día a día, de cada tarea y de todos los momentos, porque de todo se aprende y así puedo seguir avanzando.