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dijous, 20 de març de 2014

MARIPOSAS

Las mariposas, maravillosos insectos de distintos colores, unos más alegres que otros, con un desplazamiento suave y elegante y a la vez muy sensible. Cuando empiezan aparecer, a regalarnos sus danzas en medio de la naturaleza solo puede significar una cosa: la primavera ya es aquí.
Para muchos de vosotros, simplemente serán mariposas, para otros serán más apreciadas, os gustara mirarlas y puede que tengáis la tentación de tocarlas, pero…cuidado si las tocan pueden perder su capacidad de volar.

Y otros tantos puede que os estéis preguntado: ¿Que tendrán que ver las mariposas con el BDSM? 

Pues para mi, todo. Entre mi Amo y yo hay una gran conexión con estos animalitos, a los dos nos gustan mucho especialmente las mariposas blancas, en una de nuestras ultimas salidas íbamos buscándola, porque dicen que quien la ve y dice su nombre tendrá fortuna y amor.
Pero no solo eso, des de hacer un par de meses, más concretamente desde Navidad, me acompaña cada día de mi vida, una mariposa enlazada en mi cuello. Es mariposa, es efectivamente, mi collar permanente. A la vista simplemente es un collar, más o menos bonito según los ojos que lo miren, pero para mi Amo y para mi es mucho más que eso, es el collar que refleja mi entrega y sumisión hacia Él.

Creo que todo sumisa tiene la ilusión de que llegue ese día. El día en que su Amo le entregue el collar permanente. Aquel collar que  representa la unión y la entrega hacia Él.
Aún así, y es mi opinión de inexperta en su momento, no podía entender que significara tanto un  collar. A mi manera de ver, cuando un Amo y una sumisa, o al revés, se encuentran y se aprecian, la unión es tan fuerte que no creía que fuera necesario marcar tanto el territorio con un collar o con un símbolo. En mi falta de experiencia y en mis inicios, me costaba comprender la felicidad que sentían al ser “marcadas”. A mis ojos, era una forma de decir “como no confío en ti, te marco para que todo el mundo sepa que tienes Amo”

Pero hoy puedo deciros que estaba totalmente equivocada. Cuando recibí el mío me di cuenta de que era algo que estaba deseando y anhelando desde hacia tiempo. No es un símbolo de desconfianza, todo el contrario es el símbolo de la unión y de la confianza entre el Amo y la sumisa. Entendí que cuando lo recibes es porque te lo has ganado y que te lo mereces.

Aquel día fue…increíble. Fue uno de los días más felices de mi vida. El cosquilleo que sentí en mi interior de la emoción hacia tiempo que no lo sentía, hasta creo que llore un poco, con la sonrisa tonta en el cara, aquella que ponemos todos cuando estamos enamorados y felices, mire a mi Amo a los ojos y le dije: Muchísimas gracias mi Amo. Es todo un honor poder llevar tu collar mi Amo y poder lucir el símbolo de nuestra unión. Porque para muchos ojos es simplemente un collar, un regalo. Pero para nosotros es mucho más, y ese es y será nuestro pequeño secreto. Y por eso siempre va conmigo, porque cuando me lo quito me siento desnuda, siento que falta algo muy importante en mi vida. Porque el collar hace que cada día me sienta más cerca de ti mi Amo, hace que me sienta feliz por haberme dado ese premio. 

En definitiva, una vez más gracias por dejarme lucir esta joya tan preciada, que nos representa a Ti y a mi, y a las mariposas que siento siempre en mi ser al estar cerca de ti. 

dilluns, 3 de març de 2014

EL CORRECTIVO

Escribir en el blog es algo que me gusta mucho, porque me permite poder compartir con vosotros todos mis pasos y experiencias de mi sumisión, pero esta vez voy hablar sobre un tema que no me enorgullece especialmente.

Por suerte la mía, no son muchas las veces que recibo un correctivo, pero cuando los recibos son bien merecidos. Y ayer recibí uno de ellos.
Estábamos hablando con mi Amo de una nueva tarea, y fue mi indecisión la que provoco que debiera ser corregida con un severo correctivo. Este consistió con 15 azotes con el gato de colas en el sexo sin pausa entre ellos. Fueron 15 azotes fuertes y muy doloroso pero este correctivo me ayudara a intentar que no vuelva a ocurrir, y digo intentar, porque si dijera que mis dudas ante una tarea de si seré capaz o no de realizarla no volverán a aparecer, seguramente engañaría a mi Amo y a todos vosotros.
Así que muy enfadada conmigo misma por haber metido la pata y pasarme un poquito de lista y enfadad un poquito con mi Amo por haberme castigo, porque no terminaba de entender porque había sido castigada, fui a realizar el castigo. A mi entender yo solo estaba dando la opinión y contándole como me sentía con la tarea que me proponía, no lo estaba diciendo para salvarme de ella ni mucho menos, pero después del castigo, mi Amo me hizo ver dónde falle especialmente, y fue cundo dije: si ahora mismo pudiera elegir entre ser castigada y realizar la tarea, elegiría ser castigada.

Porque tal y como me dijo después, eso es dudar mucho de mi, de mi confianza conmigo misma y eso es algo que él no quiere de mi.

Sí, viví muy mal el correctivo, como todos los pocos que recibo. Porque, como ya he dicho, son pocos, pero cuando recibo alguno es bastante severo. Y aunque entiendo que los castigos, correctivos, son favorables para seguir avanzando y los acepto sin rechistar. Cuando soy castigada o corregida, me frustro, me siento mal por fallar a mi Amo y me enfado mucho conmigo misma y eso provoca que le este dando vueltas al tema bastante rato y que me imagine conversaciones para intentar suavizar la situación una vez castigada. Por mucho que intente no pensar en ello, es algo que no puedo evitar, porque aunque esto esta relacionada con mi lado sumiso, no lo puedo apartar como si no me hubiera afectado personalmente, porque no es así. Los castigos me afectan y mucho, es algo que debo de seguir trabajando, y aunque cada vez me afectan menos y soy capaz de dejar de pensar en ellos más temprano que antes, aún no soy capaz de pasar pagina una vez castigada. Y creo que debe seguir así, porque si llegase el día en que, ni los castigos ni los correctivos, me afectasen, ese día habré dejado de ser persona.