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dilluns, 26 d’octubre de 2015

EL CALENDARIO

Si buscamos la definición en el diccionario dice: sistema de representación del paso de los días, agrupados en unidades superiores, como semanas, meses, años,… Distribución de determinadas actividades en distintas fechas a lo largo de un año, mes,…




Seguramente pensareis que tiene que ver eso con el BDSM. Pues muy fácil. De las dos definiciones, la más relacionada con este post es la segunda.  Ahora hará un mes mi Amo me pido durante el me de septiembre cada día realizara una tarea. Solo había dos condiciones: La primera que las tareas habituales estuvieran dentro del calendario (fisting y penetración anal en la ducha) y la segunda, teniendo en cuenta que había de incorporar tres tareas más, (orgasmo vaginal, pluma y tetas) esas tenían que estar en la misma cantidad de ocasiones. Y por supuesto, no tenía que olvidar que aquello era una tarea, y que por lo tanto los orgasmos habían de ser largos, intensos y aguantarlos lo máximo. No se trataba de unas cuantas pajas diarias sino de entregar todo mi placer a mi Amo. Y eso hice.

En un primer momento me agobie. Me puse nerviosa. Tenía que organizar un pequeño calendario, tener en cuenta las dos condiciones y ser capaz de realizarlo. Me puse tan nerviosa, se me cayó la casa encima. Que le pedí unos días para poder pensarlo. Cuando de repente él me dijo: No, piénsalo ahora, es muy fácil. Así que me calme, cogí un lápiz y papel y en un plis lo tuve hecho. Eso me calmo, me hizo dar cuenta que muchas veces hago una montaña de un grano de arena. Así que al día siguiente empecé a realizar las tareas siguiendo la distribución de actividades diarias.

Empecé animada, me gustaba la idea de tener cada día una tarea a realizar, miraba el calendario, me dirigía a la habitación o al lugar acordado y realizaba la tarea. Me entregaba y la disfrutaba de tal manera que también disfrutara mi Amo. Pero al cabo de unos días, no mucho, me volvió a entrar el agobio. Todo empezó un día cualquiera, un día que empieza como siempre, siguiendo mis rutinas, pero de repente hubo un contratiempo. Fue en este momento cuando pensé: mierda, en que momento realizare la tarea. Si me agobie, había salido de casa a las 8 de la mañana, eran las 7 de la tarde y aún no había llegado. Evidentemente, intente calmarme y al llegar a casa, tarde, no lo dude y me fui a hacer la tarea. Ese día no la disfrute del todo, estaba cansada, agobiada y en aquel momento realizar la tarea era lo último que me apetencia, tenía ganas de sentarme en el sillón y no hacer nada. (Lo siento) Pero lo primero es lo primero e hice la tarea que marcaba el calendario.

Antes de seguir, me gustaría aclarar que siempre tuve plena libertada para cambiar de tarea, siempre y cuando al final se cumpliera las dos condiciones. Dicho esto, hubo más de una vez que cambie de tarea, por la que me fuera más fácil de lograr aquel día. Así que mi comodín, en general, era el orgasmo de coño, ya que este por suerte, se puede realizar en cualquier sito y en cualquier momento. Aclarado ese punto, vamos a proseguir.

Al tiempo, al cabo de unos 10/15 días, me fui desanimando, me agobiaba. Para mí era un estrés. Ya no placentero, ya no era una diversión, aquello paso de ser algo divertido a una obligación. Pero a mí me gusta cumplir con las órdenes, con las obligaciones. No me gusta tirar la toalla y sin decir nada de cómo me sentía proseguí con la tarea. Día a día, tenía que relajarme, buscar el momento adecuado. Había días que era mucho más fácil y en estas ocasiones disfrutaba muchísimo más del momento. En otras ocasiones no era fácil encontrar la ocasión y me agobiaba pensar que no lo podría llevar a cabo y sus consecuencias. La verdad sea dicha, estoy escribiendo si saber qué es lo que hubiera pasado si le hubiera pedido a mi Amo la posibilidad de aplazar la tarea algún día. Seguramente hubiera tenido su permiso si el motivo estaba más que justificado, pero por aquel entonces no si hubiera estado más que justificado.


Ya ha pasado un tiempo, tiempo que me ha permitido pensar y reflexionar. Y eso me ha permitido darme cuenta de dos cosas. La primera y más importante, que cuando me entro el agobio y la tarea dejo de ser divertida se lo tuviera que haber contado. Como dice el dicho hablando la gente se entiende. Y la segunda y no menos importante, me ha servido para darme cuenta que aparte de sumisa, soy persona. Que siempre estoy dispuesta para ser usada y entregarme, pero algunas veces, puede que no sea así. Y eso no quiere decir que me siente menos sumisa, simplemente que en aquel momento el cuerpo que luzco necesita otra cosa. 

A la vez, me ha servido para darme cuenta que no estoy preparada para un 24/7. No es que mi Amo me lo haya pedido, él siempre dice que no es lo que busca. Pero yo me preguntaba si sería capaz. Y si durante un mes no lo he disfrutado al 100%, creo que cada día de mi vida tampoco lo sería.  De todo se aprende y esta tarea me ha servido para aprender todo eso. Así que una vez más. Muchas gracias Amo por brindarme todas esas oportunidades de aprender contigo a mi lado.