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divendres, 26 d’abril de 2013

Presentación del piso


Por motivos personales que no vienen a cuenta, me he traslado de ciudad y de piso, claro está. Debido a esta novedad, mi Amo me pidió que grabara un video mostrándole el piso. Pero con una condición en cada habitación: dormitorio, baño, cocina y comedor, tenía que azotarme tres veces el sexo y luego de pie masturbarme.
La idea me gusto, me excito y la encontré estimulante. Aunque tenía un factor en contra, el mero hecho de grabarme. Por si no lo recordáis, aunque ya lleve algunos videos y fotos, sigo sintiéndome un poco incomoda frente la cámara. Pero mientras no sea posible realizarlo frente a mi Amo, la cámara es un simple sucedáneo. Y puede que algún día logre sentirme cómoda y disfrutar mucho más de la situación.

Antes de empezar, mientras me despojaba de mi ropa y preparaba la cámara, intente relajarme  cogiendo aire profundamente y dejándolo salir despacio, a la vez intentaba olvidarme de la cámara imaginándome que era mi Amo quien estaba frente a mí. Aun así, tengo que confesar que me sentía un poco incomoda, aunque disfrute muchísimo de la tarea.
Una vez relajada y todo listo, empecé la presentación de mi piso, primero la habitación, luego el baño, a continuación el comedor y finalmente la cocina. En cada habitación el orden fue el mismo, primero los tres azotes y luego el orgasmo. Pero cada orgasmo fue distinto. Ya que a medida que me iba relajando y olvidándome de la cámara lograba disfrutar más.
Definitivamente, descubrir distintos orgasmos es un enorme placer y hacerlo junto a ti, aún más. Nunca imagine que pudiera haber orgasmos tan distintos: violentos, progresivos, explosivos, suaves y breves, largos y duraderos,… Cada uno distinto pero igual de placentero. Así que podría decir que en cada habitación podría colocar un orgasmo:

largo y duradero
explosivo
progresivo y suave
suave y breve
Definitivamente quiero seguir investigando. 

dissabte, 20 d’abril de 2013

Experimentando sensaciones II


Como ya conté en el post anterior, mi Amo y yo estamos experimentando para ver la reacción de mi cuerpo a las tareas cuando este esta con el periodo. Si, ya sabemos que todo esta más sensible y que se tiene que vigilar, pero descubrir que las sensaciones son mas intensas con la sensibilidad es algo que nunca llegue a imaginar. Para que podéis entender mejor, para mi era un poco tabú hacer cualquier cosa durante los días de periodo, pues a veces tengo dolores y molestias muy fuertes y toda yo soy un saco de sensibilidad. Pero con cuidado, precaución y teniendo en cuenta todo eso, vamos experimentado, conociendo las reacciones y adaptando las tareas a ellas. Si no se experimenta ni se aprende ni se crece. Y la verdad que es muy placentero y estimulante.

 Hoy hemos experimentado con hielo en el sexo. La experiencia ha sido divertida, me ha gustado mucho y con ganas de repetirlo. La verdad sea dicha he empezado con un poco de miedo. Aunque sabia que la reacción al frío seria interesante, pues el contraste caliente y frío es una explosión de sensaciones, no sabia muy bien como iría el proceso. En el tiempo que llevo de sumisa, una de las cosas que he aprendido es que la sensación de miedo, estimula y a medida que lo vas perdiendo y una se relaja, todo es mucho más intenso.
Para empezar y acostumbrar el sexo al frío, para que el primer contacto no fuera de golpe y porrazo,  me he dedicado hacer toques pequeños para ir acostumbrando la zona caliente al contacto con el cubito de hielo. Evidentemente el primer contacto no ha sido muy agradable, el choque ha sido tremendo y he podido descubrir un dolor que aún no era muy conocido para mí. Una vez, el sexo ya aceptaba más el frío, poco a poco he ido intensificando y alargando el contacto.
Con cada roce el cuerpo reaccionaba: piel de gallina, clítoris excitado, ganas de parar, ganas de continuar, suaves cosquilleos subiendo por mis entrañas… Cada vez el cuerpo pedía más, y a la vez decía basta. Llegando a crear una sensación de incertidumbre. No sabía si seguir o parar, pero cada vez que retiraba el cubito de mi sexo, este palpitaba pidiendo más. 
He ido jugando, interiorizando cada movimiento involuntario, cada reacción, para intentar identificar el placer de la incomodidad. Me he divertido entregándome a ti hasta que el frío ha sido demasiado intenso y empezaba a quemar un poco, como para seguir jugando. Llegado este punto, he decidió parar.  Ya no era placentero, sino todo el contrario. Ya no lo estaba disfrutando sino sufriendo. Y cuando algo no gusta, a mi entender, se debe de parar.
Al terminar la tarea, estirada en mi cama y con los ojos cerrados, he empezado a valorar el momento. Intentando descubrir que y como me he sentido. No es fácil a veces darte cuenta de lo que se acaba de vivir. Y si, ha sido excitante y estimulante pero no he podido llegar al orgasmo, tal y como me habías pedido. El cuerpo reaccionaba rápido debido a mi sensibilidad, ha habido las agradables cosquillas de placer subiendo por mi cuerpo, queriendo salir y explotar. Pero no he sido capaz de seguir jugando hasta llegar al final  y el orgasmo se ha quedado encerrado.

Con el permiso de mi Amo, he podio seguir jugando con mis dedos hasta dejarlo salir, no se podía quedar dentro de mi frustrado. Y tengo que decir que ha sido increíble, ha salido con tal intensidad…que he quedado un poco extasiada, no sé como expresarlo. A veces es un poco difícil hacerlo.
Si, no he llegado al orgasmo jugando con el cubito, pero el resultado final ha sido mágico. El juego previo ha hecho que haya vivido y sentido algo, que hasta ahora no había sentido nunca.
Sé que lo repetiremos, y ya estoy deseando que llegue esta ocasión. Debemos seguir experimentado para llegar al objetivo final, y no dudo que entre los dos, lo lograremos. Una vez más…gracias. 




Experimentando sensaciones I


Primero de todo pedir disculpas por teneros un poco abandonados. Pero por motivos personales no dispongo de mucho tiempo para dedicarme al blog.
Como ya sabéis, desde hace tres meses tengo un nuevo Amo. Con él experimentamos juntos y vamos realizando alguna que otra pequeña sesión. Pero ese tema lo dejare para otro post. Aunque mi Amo y yo, nos conocemos como personas desde hace tiempo, éramos y somos amigos. Aún nos vamos conociendo pues siempre hay cosas por descubrir por mucho tiempo que estemos uno al lado de otro. Poco a poco nos vamos conociendo como Amo y sumisa. Para poder llegar a ese fin, vamos experimentado con tareas, para así poder descubrir juntos la reacción de mi cuerpo.
La primera experimentación fue el otro día con una nueva tarea a realizar. Consistía en cocinar desnuda con una pinza en cada pezón. Seguro que pensareis que no hay ninguna complicación, y es cierto. La idea me pareció muy estimulante y excitante. Pero ninguno de los dos nos esperábamos la reacción de mi cuerpo. Al ponerme las dos pinzas, el dolor fue muy intenso. No era mi primera experiencia con pinzas, aunque el dolor era insoportable, intente relajarme y concentrarme en otra cosa, centrarme en hacer la cena e intentar convertir el dolor en placer. Pero el dolor persistía hasta tal punto de ser inaguantable. Por primera vez no pude controlar las lágrimas y con el permiso de mi Amo me las quite. El alivio fue inmenso, pero aún seguía notando el dolor en mis pezones.  No podía entender nada. Me sentía frustrada.
Después de hablar largo y tendido del tema con mi Amo, llegamos a la conclusión que mi cuerpo reacciono así debido a la sensibilidad de este al tener el periodo y debido a la excitación de los dos orgasmos, que previamente le había regalado. Aún así, en su momento me frustre un poco, soy un poco exigente conmigo misma, por no decir mucho. Pero tal y como me dijiste:”No es un partido perdido, es un partido aplazado”. Y es totalmente cierto. Lo volveremos a intentar y estoy segura que la próxima veza saldrá mejor.
Es con la experimentación que nos vamos conociendo, descubriendo hasta dónde soy capaz de llegar junto a ti, y no nos rendiremos. Así que ya sabes, seguiremos experimentado juntos. Gracias por todo lo que estoy aprendiendo junto a ti, no solo relacionado con el BDSM, sino también de mi persona. Gracias por ayudarme a crecer.